El artesano aplica constantemente su talento en la elaboración de nuevas formas, pues nunca produce dos objetos iguales, ya que muchas de las piezas se detallan una a una, haciéndolas semejantes, más no iguales. Destacan las velas en forma de frutas, cuyos aromas, colores y texturas confunden a los visitantes por la semejanza con las reales. También existen velas de carácter religioso y de formas caprichosas, cuyos colores, cortes, dobleces y empalmes las hacen únicas y de gran vistosidad en los foros en donde se comercializan.
Estas maravillas pueden apreciarse en el trabajo de los artesanos cereros de nuestra entidad, quienes se ubican en los municipios de Amecameca, Tenango del Valle y Toluca.